No hay palabras para describir la sensación que nos quedó ayer después de luchar por los Juegos y este no es el post que debería haber. Ni tampoco debería ser colgado cuando hemos visto demasiadas veces lo que sucedió en la tarde de ayer. Llegamos a la final y nos quedarnos a un solo paso de conseguirlo. Como cuando te presentas al examen de conducir y el ingeniero te suspende porque te ha tocado, sin otra razón. En silencio, sin poderlo creer y viendo como otros empiezan a celebrar su victoria, la victoria de una ciudad, de un país y de un continente.

Ayer se rompían los sueños de muchos españoles en general y madrileños en particular. Alrededor de las 19.00h Jacques Rogge pronunciaba en Copenhague el nombre de la ciudad que albergaría los Juegos Olímpicos en 2016 y esa ciudad no era Madrid. La inmensa alegría de la delegación brasileña contrastaba con las caras tristes y desanimadas de los españoles.

Había sido la mejor presentación muy por encima de Chicago que apostaba todo a la carta de Obama y Tokio aferrándose a su gran capacidad organizativa y tecnológica. Brasil sabia que pedir los JJOO para Suramérica serían más votos de esos países que habrían ido a parar a España. Además si llegaba a la final los votos de las ciudades eliminadas tendrían un gran valor, mas si era contra Madrid como así sucedió. La candidatura madrileña apenas pudo recoger votos de los representantes eliminados. Empezamos con 28 afines y en la final tan solo 4 mas mientras que Río recibía los votos de Chicago en primer lugar y Tokio en la segunda ocasión
Esa regla no escrita de la rotación de continentes tuvo una gran importancia en esta decisión y también el mapa que mostró Lula en su discurso donde se podían ver todas las sedes anteriores. Todos los continentes excepto África y América del Sur. El sentimiento de culpabilidad fue un factor importante en la última votación.La sorpresa inicial en la votación por la pronta eliminación de Chicago fue seguida por el esperado descarte de Tokio y tras esos pequeños nervios de saber si estaríamos o no en la final aun tendríamos que esperar más de una hora para saber la noticia.
Los principales responsables de la candidatura madrileña intentaban animar a los ciudadanos y a la vez a ellos mismos. Ayer las tres administraciones estuvieron más unidas que nunca en busca de un objetivo común que llevaría a Madrid a ser la capital mundial del deporte en 7 años, a disfrutar unos Juegos Olímpicos cercanos, unos juegos para las personas. Pero no pudo ser. En 2020 quien sabe.
©Azahara B.M. ©
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