… y ganamos. Empezamos el Europeo con muchas dudas perdiendo contra Serbia (que antes que España hizo lo propio con Rusia, actual campeona), con un partido contra Eslovenia que terminó en la prórroga después de ir ganando de 14 y finalmente Reino Unido también nos puso en aprietos cuando nos jugábamos el pase a la siguiente liguilla.
Aquí tampoco se empezó con buen pie. Scariolo arriesgó con Sergi Llull en una última canasta y perdió frente a Turquía de 3. Entonces las dudas que había sembrado la selección se hicieron más notables y la unión del grupo se veía peligrar tras unas declaraciones de Marc Gasol arremetiendo contra la táctica del entrenador de dar la responsabilidad del partido a un chaval de 20 años novato en esto de campeonatos internacionales.
En el partido siguiente nos enfrentamos a Lituania. Hasta este partido no pudimos disfrutar del juego de la selección que la hizo campeona del mundo. En el segundo cuarto un parcial de 23 – 0 puso por encima a España y un pie en los cuartos. Había que confirmar la clasificación en el último encuentro frente a los anfitriones. Pau Gasol y la Bomba Navarro dieron su mejor versión y se impusieron con claridad.
Después de un inicio bastante malo España se clasificaba como cuarta de grupo y tendría que jugar contra Francia, la única que no había perdido en todo el campeonato. Otra vez el mayor de los Gasol hacia un partidazo apenas 24 horas después de imponerse a Polonia. El resultado final, 86 – 66 es un reflejo de lo que fue el partido. Desde el principio del partido los españoles salieron a luchar por el partido y el marcador iba aumentando siempre a favor de la ÑBA mientras que ni Tony Parker ni el resto de franceses no podía hacer mucho por evitarlo. A 12 minutos del final ya perdían por más de la media de puntos que habían recibido durante el resto de partidos. Y aun faltaba el último cuarto. Solo los 10 minutos finales fueron para Francia pero solo en puntos. Lo más difícil ya lo habían conseguido y tampoco quisieron abusar demasiado aunque durante esos minutos la diferencia se redujo a los 11 puntos. Los fantasmas de Reino Unido y Eslovenia esta vez no hicieron su aparición y los galos no volvieron a mover sus puntos.

El sábado nos jugamos estar o no en la final contra el ganador del Turquía - Grecia. Contra los griegos no hemos jugado aun y son uno de los principales favoritos mientras que los otomanos ya nos ganaron de 3 en el partido que despertó una pequeña tormenta en la selección. Ahora todo eso ya ha pasado y España ha vuelto por sus fueros.
Mañana a descansar, que dos partidazos en dos partidos cansan hasta a la mejor selección europea de baloncesto.
©Azahara B.M.©
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